Archivo de la etiqueta: motivacion

El e-learning, una modalidad de formación completamente afianzada

Realizar un curso online o con el método e-learning, no te obliga asistir a clase, ni a justificar tu ausencia. Pero lo cierto es que el “ya lo haré mañana” puede jugar en tu contra, por lo que es necesario que no bajes la guardia. Ya hemos publicado algún articulo con consejos para que esto no ocurra.

Aunque el e-learning es una modalidad de formación completamente afianzada y cada año suma más adeptos, lo cierto es que existe un cierto abandono. Las causas pueden ser muy diversas, pero las más habituales suelen estar relacionadas con aspectos tecnológicos, problemas técnicos,  falta de planificación del alumno,  ausencia de retroalimentación por parte del tutor, falta de motivación, escasa personalización o que el material carezca de interactividad o tenga un baja usabilidad.

Frente a estos posibles problemas, te damos unas serie de buenas prácticas para evitar el abandono de un curso online.

1. Escoger el horario más conveniente para el estudio. Escoge el momento del día en que vas a desarrollar las tareas del curso. Márcate un horario e intenta cumplirlo.

2. Debes consultar, al menos una vez al día los mensajes y actividades del curso. Esto puede ser en cualquier horario que tengas disponible, siempre y cuando lo hagas con suficiente anticipación a las fechas límite para cada actividad.

3. Es necesario respetar plazos y ritmos para no mermar la interactividad de la enseñanza. El ritmo de trabajo individual es otra de las ventajas de la formación online. Cada persona tiene diferentes ritmos de aprendizaje y en e-Learning, el alumno adapta la formación según su necesidad y tiene más oportunidad de profundizar en el tema.

4. Se necesita mucho compromiso y constancia por parte del alumno y mucha entrega para volcar todo al aula, así como realizar las actividades sugeridas en la guía de estudios.

5. Formar una comunidad de aprendizaje. Lo que significa que debes estar abierto al intercambio permanente de opiniones, trabajos cooperativos y discusiones. Una de las mejores cosas del e-learning es la interacción como parte integrada del modelo de formación.

6. Entender que el E-learning es mucho más que estudiar a distancia. Resulta ser la mezcla perfecta entre las herramientas de estudio que ofrece el ordenador y las facilidades de comunicación de internet. El alumno interactúa con sus compañeros y tutor en el chat o videoconferencia. También puede participar en blogs, listas de emails donde se plantean dudas y los temas que despiertan más interés.

7. Tener buen acceso a internet. Este punto resulta imprescindible para poder seguir este modelo de aprendizaje.

8. Hacer investigación autónoma. Sé curioso y busca información sobre los temas y compártela.

Otros contenidos de este reportaje

9. Estar preparados para trabajar de forma independiente. Esta metodología de enseñanza, mejora las habilidades de los estudiantes y los prepara para desenvolverse en entornos laborales modernos, porque se adquieren destrezas de aprendizaje y administración del tiempo.

10. Pregunta al tutor y a tus compañeros todo lo que no entiendas.

11. Motivación. Estudia con ilusión. Recuerda que no es una obligación, es algo que haces por ti, y tu futuro.

Si te gusta esta modalidad te recomendamos estas escuelas:

 

Negocios que triunfan sin necesidad de abrir un local

Para que tu empresa tenga éxito no es necesario contar con una buena ubicación ni con el mejor establecimiento. Un ordenador, un móvil y tu capacidad para encontrar clientes son las claves ganadoras.

Con un ordenador y un móvil, una estilista, por ejemplo, puede gestionar su actividad sin problemas. Enrique Dubois, consejero delegado de la incubadora de empresas Mola, asegura que él fue testigo del éxito de una joven que hacía la pedicura y la manicura a domicilio sólo con la ayuda de un teléfono y un ciclomotor con el que recorría la ciudad de Barcelona para ofrecer sus servicios. Gracias al boca a boca logró, en poco tiempo, ganar 6.000 euros al mes pintando uñas de casa en casa, que más tarde invirtió en un centro de belleza. Sin embargo, “si hubiera querido, podría haberse ahorrado el local y haber contratado a más maquilladoras a domicilio multiplicando, de esta manera, su beneficio por tres”.

VIABILIDAD

Un local físico no puede determinar el éxito de un negocio. Su viabilidad obedece a factores como los márgenes de beneficio que pueda tener, la demanda de la zona a cubrir, los riegos y las oportunidades. David Alva, presidente de la Confederación Española de Jóvenes Empresarios (Ceaje), considera, además, que la viabilidad de un negocio sin sede física pasa por apostar por la tecnología. “En este tipo de empresas es esencial contar con un portal online con mucha usabilidad e información práctica para el cliente, ya que es su carta de presentación”.

Para Juan Martínez de Salinas, ponente y bloguero, también es esencial la viralidad que el emprendedor pueda realizar a través del boca a boca y de las redes sociales. Asegura que “con planificación, organización y un enfoque claro del negocio una empresa sin sede puede tener larga vida”. Su mejor ejemplo son los conferenciantes que viven exclusivamente de esta actividad. “La clave está en que se especializan en un área de conocimiento concreta, a su medida y con su estilo propio. Son personas que se reinventan constantemente e interactúan en múltiples proyectos para tener bastantes opciones, en caso de que les falle la principal. Su gran valor es su marca personal”, añade Martínez de Salinas.

Este momento, además, obliga a muchos emprendedores a ser muy exigentes con sus gastos, y un local para algunos negocios “es un cargo absurdo que hay que evitar a toda costa”, indica Dubois. En este sentido, Internet y el fenómeno del coworking han cambiado la forma en la que trabajamos. También ha variado la manera en la que interactúan los consumidores con la empresa. Ahora muchos negocios se gestionan por teléfono, email o videoconferencia, y en la mayoría de los casos se cierran acuerdos en un encuentro físico para ofrecer al cliente mayor seguridad. “Contar con una sede física a la que poder acudir no tiene por qué generar mayor confianza, pues ahora ya tenemos ejemplos que muestran que una empresa con una oficina a pie de calle no es sinónimo de profesionalidad. Por eso, tiene que producirse un cambio en la mentalidad de la sociedad española sobre la forma de prestar servicios”, asegura Martínez de Salinas.

Franquicias para trabajar sin salir de casa

Femxa for business es una empresa dedicada a impartir y gestionar soluciones integrales de formación. Los emprendedores que elijan esta franquicia no necesitan local físico ni tampoco una experiencia previa, pues cuentan con el soporte del Grupo Femxa. La inversión total parte de 13.500 euros.

Micomcom. Esta enseña se dedica a la comercialización de campañas de márketing y comunicación para pequeñas y medianas empresas. Su actividad no requiere un local físico y su inversión asciende a los 9.995 euros.

Harvey & Lluch Consultores. Es una consultoría de empresas especializada en nuevas tecnologías y sociedad de la información, en especial en la implantación y desarrollo en las entidades jurídicas. Disponer de un local no es necesario inicialmente y su inversión total alcanza los 8.000 euros.

Geswebs es una franquicia dedicada a ofrecer soluciones en Internet, desde la creación de la web y su mantenimiento hasta servicios complementarios como el posicionamiento, no requiere un local físico y su inversión total es de 3.000 euros.

Costasur.com. Esta franquicia no requiere local físico porque desarrolla su negocio a través de Internet, ya que es un portal especializado en servicios turísticos. La inversión total es de 1.950 euros y ya está incluído el canon.

CASOS DE ÉXITO

Un espacio para profesionales
Ana Vaquero sabe que no hace falta un espacio físico para poder desarrollar su actividad profesional. Ella dejó un puesto fijo como secretaria de dirección para hacer realidad su sueño: fomentar que las empresas inviertan en capital humano. Para ello, decidió formarse a través de cursos que pagaba trabajando a domicilio como masajista. No necesitó local ni ordenador. Diseñó unas tarjetas de visita con su teléfono que fue repartiendo por las tiendas más visitadas de Salamanca y así fue haciéndose un nombre en ese sector.

Sin embargo, Vaquero reconoce que en esa época parecía imprescindible tener un espacio físico para generar confianza y en 2007 inauguró Armonía, un local en el que los profesionales que no tienen un lugar ni una oficina donde desarrollar su actividad pueden hacerlo. De esta manera, esta emprendedora para emprendedores consiguió lo que buscaba: dar apoyo a profesionales que no cuentan con los recursos necesarios. Armonía también realiza actividades y eventos fuera del centro.

Cuando el arte se sirve a domicilio
Carmen Montero siempre se ha dedicado al mundo del arte. Durante años ha estado trabajando por cuenta ajena para empresas de este sector y ha expuesto en galerías de España e Italia. Fue en uno de estos eventos cuando se dio cuenta de que había un nicho de mercado sin explotar: la gente que iba a ver sus cuadros los compraba en función de si le encajaban con la decoración de su vivienda. En ese momento decidió cambiar su orientación laboral y adaptar su trabajo a los gustos y necesidades de sus clientes.

De esta forma se convirtió en autónoma y comenzó, hace ya diez años, a crear retratos y murales a medida. Un negocio en el que no necesita una sede física, pues el taller lo tiene en su casa y la mayoría de trabajos los realiza en el domicilio del cliente. Su secreto reside en la flexibilidad. En su estudio hace las primeras pruebas y el resto del tiempo de trabajo lo realiza fuera. Ha pintado un mural para el rectorado de la Universidad de Elche, ha trabajado para varias oficinas en Alicante y también tiene diversos clientes en Madrid.

 

Articulo publicado en Expansion.com

El desafío de reinventarse como líder

El ejercicio de la responsabilidad gerencial implica retarse diariamente frente a los desafíos organizacionales que plantea la realidad del mercado y en reconocer que su gestión puede dar mejores resultados, que su trabajo será calificado por las partes interesadas por las evidencias de éxito que obtenga y no por el número de horas que trabaja, por la rentabilidad generada y no por los informes entregados, por los nuevos negocios y clientes que trajo a la organización y no por el número de problemas que resolvió, por los crecimientos que tuvo en lo financiero y no por las veces que salió tarde de la oficina.

Ser gerente, con vocación de líder, implica también identificar los factores que generan desconfianza al interior de la empresa, reconocer los elementos que agregan valor y los que producen división en los procesos, motivar a los que con su actitud contribuyen al logro de los objetivos propuestos y tomar decisiones a veces dolorosas y difíciles pero necesarias para mantener y conservar la imagen y reputación de la empresa ante clientes y proveedores. Ser gerente va más allá de un cargo que se asigna, es la oportunidad de diseñar e implantar un modelo de gestión que sea reconocido y valorado por todos los que le rodean.

El liderazgo es un atributo del cual se ha hablado mucho en la literatura organizacional y que se establece como paradigmático en la acción de quienes tienen la responsabilidad de guiar y llevar las riendas de la organización, de formular o cumplir las estrategias organizacionales que aseguren la permanencia y crecimiento de la empresa en el futuro cercano. Ser líder es una competencia personal que es urgida y requerida por todos los que conforman el equipo de trabajo y que esperan una directriz clara del punto de llegada, el líder se convierte en referente de todos los convocados, de todos los que día a día reconocen que necesitan saber hacia dónde se dirige la organización.

Es preciso recordar aquí, referenciando a Tom Peters, que la responsabilidad del líder es cambiar la reglas antes que otro lo haga, ser propositivo y que es mejor ser cuestionado por hacer que por permanecer inmóvil sin disipar la ambigüedad y la incertidumbre que genera el no identificar los factores que anuncian la llegada de nuevos tiempos, quizá tormentosos y riesgosos para la permanencia de la organización en un mercado cada vez más competido y menos compasivo.

Hemos escuchado hasta el cansancio quizá, que los éxitos del ayer no aseguran los del mañana y sin embargo queremos, en muchas ocasiones, refugiarnos en las tibias aguas de la mediocridad, conformándonos con cumplir los objetivos en su límite inferior y dejando que las cosas sucedan. Es posible que en ocasiones tengamos la tentación de ocultar la cabeza como el avestruz y esperar que la crisis pase, finalmente ya en otras ocasiones esta fórmula sirvió. Sin embargo la realidad es que hay decisiones que no dan espera y que es preciso incluso arriesgarnos para recuperar el liderazgo perdido, el liderazgo personal, del equipo o de la organización.

Los gerentes de las áreas, así como los de las organizaciones, tienen una responsabilidad que va más allá del día a día y es la de diseñar planes de acción capaces de motivar e involucrar a los miembros del equipo en la búsqueda y encuentro de resultados diferenciadores.

Durante muchos años los gurús de la administración nos han llevado por los caminos de las metáforas, de las historias empresariales, de los conceptos complejos y de los sencillos, de los sistemas de gestión certificables y no certificables, de las teorías que van de la A hasta la Z, de los modelos de gestión y administración, etc…, de tal manera que quizá nuestra biblioteca se convirtió en el recetario de fórmulas, algunas mágicas y otras ayudadas con software de alto valor con el fin de encontrar el remedio a los problemas que identificamos en las empresas. Hemos transitado una historia llena de leyendas ganadoras, de empresas que han aplicado estos modelos y lograron convertirse en referente paradigmático de la gestión empresarial, sin embargo la realidad se encarga todos los días de mostrarnos que quizá en este menú no hemos incluido todas las opciones o quizá, por el contrario, tiene muchas cosas y lo que pretendía ser una solución sencilla termino por convertirse en una compleja experiencia que genera resistencia y rechazo en la organización.

La turbulencia organizacional es una premisa casi que requerida en las empresas de hoy, se navega entre la tormenta de la competencia y la esperanza de encontrar el océano azul aparece como una posibilidad en el horizonte. La organización deberá emerger con talentos cargados de iniciativas y confía en que sus líderes reconocerán las mejores opciones para avanzar hacia el logro de las estrategias planteadas como ganadoras.

El liderazgo gerencial requiere entonces algunas características que nutren la gestión en la empresa pero también en la vida personal, implica la capacidad de reinventarse a sí mismo por medio del reconocimiento de las características claves del proceso de crecimiento personal. A continuación propongo un decálogo que seguramente estará incompleto pero al menos será el punto de partida para todos aquellos líderes que se sienten fatigados en el camino y quisieran hacer un pare para tomar un segundo aire que les permita descubrir que pueden y tienen mucho para dar en la cotidianidad que le corresponde enfrentar.

Como digo, es posible que falten muchas más cualidades, competencias, valores o factores, pero es un comienzo que seguro servirá para revisar y recomponer aquello que reconocemos que podemos hacer mejor.

El líder que se reinventa a sí mismo es una persona que se caracteriza e identifica por ser:

  1. Integro: puede definirse como una persona que hace lo correcto aunque le resulte difícil y que guarda coherencia entre lo que piensa y lo que hace, su comportamiento social le lleva a reconocer que lo privado y lo público son dos instancias diferentes pero no contradictorias y que por tanto lo que se diga en privado puede ser repetido en público. Vale por lo que es y pone al servicio de los demás todas sus potencialidades de tal manera que se convierte en referente de su equipo de trabajo, enfrenta nuevos escenarios con la certeza que su actuar será guiado por las conductas adecuadas.
  2. Respetuoso: Su alcance tiene que ver con la capacidad de reconocer y valorar las diferencias entre las personas que confirman el equipo, el líder que no agrede ni atropella las maneras de pensar diferentes o las opiniones que no se parecen a la suya. El respeto atiende al entendimiento de las características que nos hacen diferentes, entender que podemos no estar de acuerdo pero los comportamientos deben ajustarse a los parámetros que social o culturalmente se han establecido.
  3. Capaz: Se entiende que un líder posee unos conocimientos y habilidades que le permiten ofrecer respaldo con su actuación a los miembros del equipo, se refiere a la competencia que desarrolla el líder en situaciones específicas. Las capacidades serán de gran impacto en la medida en que sean utilizadas en el momento requerido. Este aspecto es crucial ya que en muchas ocasiones confiamos en las capacidades del líder y éste defrauda porque no las utiliza en el momento y en las circunstancias requeridas.
  4. Talentoso: Se refiere a que tiene la oportunidad de evidenciar su habilidad para aprovechar al máximo los conocimientos y habilidades de las personas que integran su equipo de trabajo, los ubica donde pueden dar un rendimiento superior y hace el seguimiento necesario para obtener los resultados esperados. Un líder talentoso tiene el potencial para reconocer sus fortalezas y debilidades frente a los diferentes retos que a diario se presentan en su gestión, establece rutinas que permitan resolver lo urgente e importante y desarrolla estrategias orientadas a planear las actividades requeridas en su cargo.
  5. Humilde: El líder tiene un autoconcepto de sí mismo que le permite reconocer e identificar las fronteras de sus capacidades y sus talentos, pone al servicio de los demás sus habilidades y contribuye generosamente sin esperar que su aporte sea exaltado como determinante por el equipo. La humildad es el silencio que le permite escuchar a los demás en su contexto, es la posibilidad que se brinda el líder de alejar la soberbia que en muchas ocasiones conduce al fracaso a las organizaciones, es comprender que los otros tienen algo valioso que decir, que la competencia también puede enseñar y de la cual se debe aprender cada día.
  6. Comunicador: Reconoce que todos en el equipo deben conocer y saber hacia dónde se dirige el área o la empresa, crea espacios donde todos puedan expresar sus opiniones y establece mecanismos que le permiten a todos conocer los avances, dificultades en el desarrollo de los proyectos y tareas del equipo de trabajo. Ser un líder comunicador es una oportunidad para desarrollar la asertividad como factor diferenciador en la relación interpersonal.
  7. Innovador: El liderazgo siempre requiere de alguien capaz de imaginar el futuro que no ha llegado pero que es posible construir. Proponer nuevos escenarios para obtener mejores resultados, potenciar las capacidades y generar alternativas para aprovechar de la mejor manera las nuevas tecnologías disponibles. Este líder interpreta las nuevas realidades y las transforma en beneficio de los resultados esperados en la gestión.
  8. Visionario: Si por algo se caracteriza el líder, según muchos autores especialistas en el tema, es precisamente por la capacidad que tiene de realizar una “mirada helicóptero” es decir, tomar distancia de la realidad y ser capaz de tener una mirada holística de la misma y de esta manera poder reconocer los factores que apoyan o dificultan la consecución de los objetivos del equipo, es un campeón del cambio porque es capaz, no sólo de imaginarse el futuro, sino de verlo a partir de la realidad presente.
  9. Persistente: Es la capacidad de entender que el camino no está exento de dificultades y que es preciso insistir a pesar de la derrotas no esperadas y de los fracasos no calculados. El éxito se alcanza luego de mucho esfuerzo, el reconocimiento público es consecuencia no causa, rendirse no puede estar en el vocabulario del líder, es posible que sea preciso hacer un pare, revisar la ruta, ajustar las decisiones, cambiar la estrategia o diseñar nuevas alternativas pero el punto de llegada debe permanecer. En este sentido es imprescindible fortalecer el qué (como punto de llegada) y flexibilizar el cómo se desarrollará la estrategia.
  10. Prioriza: Finalmente, e igualmente importante, el líder organizacional establece un modelo de gestión que le permite reconocer la mejor manera de dirigir sus esfuerzos frente a los pendientes que cada día surgen en el desarrollo de su labor. Identificar los temas que agregan valor por sobre aquellos que por lo general representan una distracción. En este punto es preciso reconocer que las actividades deben ubicarse en el pareto diferenciador de tal manera que podamos optimizar y fortalecer también los procesos de delegación a otros miembros del equipo que pos su formación, experiencia y/o disposición serán un apoyo en la ejecución de las tareas y un motivador en el desempeño esperado.

Espero que estas ideas nos ayuden a identificar si el liderazgo que ejercemos requiere ser repotenciado, revisado o por lo menos animado, son muchas las ocasiones en que quizá perdemos el impulso y la frustración nos hace pensar que nada más hay por hacer y es precisamente en ese momento en que podemos decir todo lo contrario y emplear nuestro criterio para asumir el decálogo visto como una oportunidad para descubrir nuevos horizontes para y en la organización en la cual nos encontramos actualmente.

 

Articulo publicado en degerencia.com

Coaching para Emprendedores

Disciplina, inteligencia emocional, enfoque y productividad, las claves para desarrollar tu propia empresa.

Para muchos, tener un negocio o empresa propios es uno de los objetivos más importantes en la vida profesional. Para lograrlo, seguir una estrategia de coaching puede contribuir a conseguir esa meta de una forma más efectiva. Te presentamos cuatro pasos del proceso de coaching para emprender, según nuevosemprendedores.net.
Autodisciplina

Es el control de la fuerza de voluntad. Muchas personas suelen afirmar que no la tienen, pero lo afirman para justificar su incapacidad para alcanzar una meta. La clave para mantener constante la fuerza de voluntad es la autodisciplina, que se relaciona directamente con la motivación.

Por ello, motivarse a uno mismo y a los demás es básico para reforzar tu fuerza de voluntad cada día y no renunciar a conseguir tus metas a la mitad del camino.

La autodisciplina es enmarcada por los coachs dentro de un concepto más amplio, el de la inteligencia emocional.
Enfoque

La falta de enfoque es la razón principal que impide lograr el objetivo de llevar a la realidad tu propio negocio. La concentración y el enfoque fijo en tus metas es lo que permite seguir un camino sin desviarse de su finalidad. El antiguo proverbio sufí afirma: “Allí donde está tu atención, allí estás tú”. Si no pierdes el enfoque, tienes más posibilidades de dar en el blanco y conseguir tu objetivo.

La creatividad, las ideas, y los recursos y habilidades son las flechas que quieres disparar hacia tu objetivo de crear tu propio negocio.

En una sociedad que nos bombardea con estímulos de todo tipo, imágenes, sonidos, televisión, publicidad y otros desvían nuestra concentración y pueden provocar que perdamos enfoque. Por eso, cuando tu atención está desenfocada no avanzarás sino que te estancarás.

Los expertos en coaching aconsejan entrenar para conseguir controlar la atención, para lograr una mejor concentración y no perder el enfoque.
Inteligencia Emocional

Hay gente creativa, que goza de una buena formación profesional, pero que no logra emprender, mientras que otros, con menos herramientas, sí lo consiguen.

La explicación, según los coachs, puede estar en las emociones. Mientras que algunos se dejan dominar por ellas, otros no.

Existen emociones negativas, que limitan, pero también positivas, que nos impulsan.

La inteligencia emocional es la capacidad de gestionar de forma efectiva nuestras emociones, para lograr, entre otras cosas, prevenirnos de ser víctimas del miedo y la parálisis, la culpa y la frustración.

El miedo al fracaso o al éxito son rasgos que impedirán a un emprendedor lograr implantar su negocio. Sentir culpa o vergüenza al cobrar por un trabajo puede ser una señal de que las emociones están predominando sobre el pragmatismo.

Por el contrario, otras personas descubren cómo obtener más rendimientos de sus emociones. Se concentran en lo que realmente les importa y encuentran belleza en las situaciones, lo que les ayuda a resolver problemas de forma más efectiva.
Productividad

Aprovechar el tiempo previene el estrés y contribuye a disfrutar más del tiempo libre, la familia, los amigos, los hobbies etc. Determinar y aportar a cada actividad sólo la energía precisa que requiere para llevarse a cabo, priorizarlas y organizarlas contribuirá a que tengamos un desempeño más eficiente, lo que, a su vez, nos ayudará a gestionar mejor un nuevo negocio propio.

___________________________________________

Publicado en altonivel.com.mx

¿Eres un buen líder?

Muchos se preguntan ¿un líder nace o se hace? Las escuelas de negocios coinciden en que el liderazgo es una de las habilidades más difíciles de aprender y es una de las capacidades imprescindibles para ser un buen directivo o ponerse al frente de una empresa. Está claro que todo es más fácil si el alumno ya tiene intrínsecas ciertas cualidades en su forma de ser, sin embargo todo se puede mejorar y existen trucos para ayudarte a liderar y convertirte en un profesional seguro de sí mismo.

  • Motiva a la gente con la que trabajas: es imprescindible que alientes a la gente con la que trabajas. Ellos son los engranajes de la empresa y si no les motivas, su productividad puede resultar afectada.
  • No temas al fracaso: un buen líder ha de saber mirar hacia delante. Es cierto que antes de tomar una decisión has de sopesar los pros y los contras, pero debes decidir sin miedo al fracaso. El que no arriesga no gana.
  • Sé comunicativo: hablar con tus empleados es fundamental tanto para informarles de la situación de la empresa como para que vean de qué forma contribuyen a ello. El directivo no sólo se debe centrar en mandar sino que también ha de hacer ver a sus empleados el papel que juegan en la buena (o mala) marcha de la empresa.
  • Hazte responsable de tus decisiones: no culpes a los demás de algo que hayas hecho mal tú. Cuando eso ocurra mira hacia delante y busca la forma de subsanar el error. Cuando el error sea de otro intenta ayudarle a buscar la solución y hazle ver que la culpa ha sido suya sin avasallarlo.
  • Aprende a ser un ejemplo: has de ser un ejemplo en el que los trabajadores quieran verse reflejados. Si tú mismo no demuestras y aplicas lo que proclamas ¿qué credibilidad tendrás entre los trabajadores?
  • Aprovecha las habilidades de tus empleados y hazles partícipes: seguro que las personas con las que trabajas tiene habilidades que no has aprovechado. ¿Les has dado alguna oportunidad para que lo demuestren? Muchas veces nos rodeamos de personas muy cualificadas a las que ni siquiera se les da la oportunidad de demostrar lo que valen.
  • Supervisa las tareas: es fundamental que como jefe supervises la labor de los demás. Verifica que las tareas se realizan y haz un seguimiento del trabajo de cada empleado. Pon metas individuales y comunes y supervisa si llegan a ellas, además de ayudarles a conseguirlas.
  • Trabaja en equipo: cada uno tiene una tarea, pero esas tareas tiene un fin común, por eso es imprescindible que concibas el trabajo como algo que se hace en conjunto. La comunicación entre las partes y la coordinación de las tareas te ayudarán a conseguir los objetivos si coordinas bien a tu equipo.
  • Sopesa pros y contras: antes de tomar una decisión debes calcular las ventajas y los inconvenientes, además de calcular cómo va a repercutir esa decisión en todos los ámbitos.