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Tres cosas que hacer antes de matricularse en un MBA

Os dejo un articulo interesante del blog de Juan Luis Manfredi (@juanmanfredi).

Se acerca la primavera, que suele ser un periodo fuerte de matrículas en las principales escuelas de negocio. Está claro: matricularse un MBA es una decisión importante y requiere su tiempo: organizar los papeles, encontrar la financiación y elegir bien. Esta última es la pregunta que a menudo me plantean: ¿Cómo elijo bien un MBA? Pues no hay una respuesta correcta, pero sí hay algunos factores que los candidatos deben tomar en consideración.

Los rankings. Hay muchos listados de escuelas de negocios. The Economist, The Financial Times y otros tantos medios especializados. Sí recomiendo leerlos, pero no debemos basar nuestra decisión únicamente en estas clasificaciones porque éstas responden a determinados criterios (salarios antes y después del MBA, porcentaje de doctores en claustro, experiencia previa, diversidad en el aula y otros similares), que no son necesariamente los criterios que convienen a cada candidato. Sí a los rankings como fuente para conocer la reputación de una escuela, pero no como criterio exclusivo.

El tiempo. ¿Cuánto tiempo requiere un MBA? Si uno quiere aprender, mucho. No basta con participar en las sesiones o realizar los ejercicios con éxito. Hay que aprovechar la escuela al máximo y participar en las actividades extraordinarias, los clubes, los encuentros con profesionales y relacionarse con el entorno. Es la oportunidad de poner en práctica la red de contactos. Sí, hay que estudiar (y mucho), pero sobre todo hay que conocer, probar y formarse un criterio.

El objetivo. ¿Qué queremos conseguir al matricularnos? Esto es muy importante porque cada uno de nosotros tiene un interés particular (emprendimiento, mejorar en la empresa, salir de una industria hacia otra o mejorar profesionalmente). Hoy día, solo en España, hay más de 25 tipos de MBA y tenemos que saber cuáles son las particularidades de cada uno de ellos. Puede ser a tiempo completo o parcial; para cuadros medios (3-5 años de experiencia), recién titulados o cuadros directivos; especializados o generalistas; presenciales o virtuales; y un largo etcétera de características específicas. Entonces replanteo la pregunta: ¿qué objetivo persigo?

Además de estos tres elementos fundamentales, yo recomiendo tomar en consideración otros:

Conocer la escuela. Hoy día es cómodo y accesible acceder a sesiones de presentación virtual y presencial de cada escuela de referencia. Además, podemos encontrar antiguos alumnos en nuestro entorno y preguntarles cómo le ha ido. Su visión es única porque aporta la experiencia de haber realizado un programa y cierta perspectiva. Se me ocurren otras dos fuentes alternativas, como son los grupos de Linkedin, que cada día son más importantes en los procesos de selección y matriculación, y la lectura de los blogs de alumnos.

La sección de Business Week es un clásico, con seis alumnos nuevos cada año.

Estudiar los programas de financiación y becas. Todas las escuelas cuentan con programas propios, por lo que es recomendable buscar cuál se ajusta a nuestras necesidades. Las becas del programa LiderA “permite a las mujeres de la Comunidad de Madrid realizar cursos de postgrado en las más prestigiosas escuelas de negocios.

La internacionalización. Para mí, es el único requisito obligatorio. No recomiendo un MBA orientado solo en el mercado español, porque la realidad nos señala otro camino. La internacionalización incluye el índice de profesores extranjeros, la procedencia de los alumnos, el idioma, los programas de intercambio, los módulos específicos sobre países o culturas, así como la red antiguos alumnos. Esta condición es la única que aconsejo con total claridad: si no hay un completo programa de internacionalización, el MBA se queda muy corto.

 

 

Claves para realizarse profesionalmente.

Hoy día hay miles de herramientas para ayudarnos a ser cada vez más eficientes y eficaces en lo que hacemos, para realizarnos profesionalmente, convertirnos en alguien que valora el trabajo y transmite optimismo y ánimo a sus compañeros. Esto es la realización profesional.

Sentirse realizado es sentirse bien con las metas alcanzadas, haber superado los fracasos y sentirnos útiles.

Con el paso del tiempo, vamos sintiendo que nuestras experiencias profesionales nos hacen sentirnos cada vez más fuertes y capaces de lograr más y mayores metas.

Las claves son estas:

Objetivos claros

Siempre tenemos que saber hacia donde queremos ir, a donde queremos llegar, cual es nuestra meta. Pero hemos de saber que la vida nos pondrá siempre escenarios diferentes a los que imaginamos cuando diseñabamos nuestro plan.

No importa los escenarios que nos ponga la vida, debemos hacer nuestro plan y modificarlo tantas veces sea necesario sin mutilar nuestros sueños y con objetivos cada vez más claros.

Fe en nuestras metas y en nosotros mismos

La fe es tan necesaria como es necesario creer en lo que todavía no hemos visto. La fe nos impulsa, nos anima y nos mueve a no desistir en nuestras empresas.

Debemos creer en nosotros, en nuestra capacidad de realización y en lo que aún no hemos logrado ser. Creer que si otros lo han hecho nosotros también podemos hacerlo o que aunque nadie lo haya hecho nunca, podemos conseguirlo igual. Y que en caso de no lograrlo, habremos ganado al menos el conocimiento y la experiencia.

Disciplina y orden

El cerebro humano se resiste a la idea de que debe establecer un orden y seguirlo de manera disciplinada.

Creemos que merecemos todo porque tenemos un título colgado en la pared. Sin embargo, no cumplimos con las tareas básicas y las responsabilidades elementales como la puntualidad, el compromiso, el trabajo en equipo, la colaboración, etc.

Formación

Debemos darnos cuenta de que es posible que no estemos avanzando en lo que hacemos porque nos falta formación, no investigamos ni aprendemos cosas nuevas. Nos pasamos el día haciendo sólo tareas rutinarias y cuando no entendemos algo, preferimos preguntar a alguien más.

Hoy en día el conocimiento está mucho más al alcance de nuestras manos. Las redes de información son más amplias y dinámicas y, si bien es cierto que son más susceptibles al error y la falsedad, no es menos real la riqueza del debate y los aportes que se recogen a nivel mundial de la misma.

No tenemos excusa para aprender.

Esto es una carrera, y mientras tu estas parado otros toman la mejor parte del pastel aprovechando cada migaja de conocimiento a su favor.

Tiempo y paciencia

Todos los procesos necesitan un tiempo de maduración. Se paciente y espera el tiempo necesario, no te precipites en decisiones de las que luego puedes arrepentirte.

Disfruta con lo que haces

No vale la pena amargarse, sufrir, estresarse, airarse, desesperarse.

Lo mejor que podemos hacer es interpretar nuestra parte del guión y esperar. Si hay un cambio de papeles entonces tomar el nuevo guión.

Es inútil tratar de cambiar el papel, o creer que la realidad nos esperará sentada, o irá a nuestra velocidad. Somos nosotros quienes debemos marchar al ritmo que impone la realidad y demostrar que somos lo suficientemente para mantener nuestros sueños a pesar de todo.